Intervenciones psicológicas para el Alzheimer

Mirada tercera edad

La enfermedad de Alzheimer puede ser tratada de forma farmacológica y no farmacológica, si bien, una combinación de ambas puede aumentar su eficacia. Dado que la enfermedad es progresiva e irreversible, el tratamiento de las personas con demencia tipo Alzheimer está dirigido al enlentecimiento o prevención del deterioro cognitivo.

Por lo que respecta a la intervención psicológica, hay tres grandes tendencias en la aproximación cognitiva: la estimulación cognitiva, el entrenamiento cognitivo y la rehabilitación cognitiva.

La estimulación cognitiva implica la participación en una serie de actividades y discusiones grupales encaminadas a mejorar el funcionamiento cognitivo y social. En determinados casos, contamos con dos perritas Golden Retriever con experiencia y formación en terapias asistidas. Las sesiones en las que colaboran obtenemos resultados muy prometedores, observando una mayor implicación por parte del paciente durante la intervención terapéutica.

Tratamiento del Alzheimer con Golden Retriever

El entrenamiento cognitivo conlleva la práctica guiada en un conjunto de tareas estandarizadas que tienen como objetivo abordar aspectos específicos de la cognición, como la memoria, el lenguaje, la atención o la función ejecutiva. Para ello, en Terapias Ágora nos valemos de la Realidad Virtual para profundizar en este área, desarrollando desafíos adaptados al paciente y a la fase de desarrollo de la enfermedad.

La rehabilitación cognitiva consiste en intervenciones destinadas a abordar las dificultades prácticas específicas identificadas en la persona con demencia, el cuidador o familiar que son relevantes para la vida cotidiana y se relacionan, de alguna manera, con el deterioro cognitivo.

Tratamiento del Alzheimer con la ayuda de la realidad virtual

El objetivo de la rehabilitación cognitiva debería ser afrontar directamente las dificultades cognitivas más relevantes para la persona y sus familiares (o cuidadores), así como el conocimiento y orientación de los desafíos cotidianos de su vida. Dicho objetivo se puede lograr a través de distintas técnicas y/o terapias:

Terapia de orientación a la realidad – se utiliza en personas con demencia moderada o grave y se realiza en sesiones grupales. Su objetivo es mejorar la orientación temporal, espacial, biográfica y social, así como trabajar las habilidades comunicativas mediante actividades cognitivas de interacción social y debate, combinadas con el uso de pautas y pistas para ayudar a la memoria.

Terapia de reminiscencia – Indicada para fases leves y moderadas de la enfermedad, la técnica implica el trabajo con actividades o hechos pasados con otra persona o grupos de personas, normalmente con la ayuda de materiales tangibles como fotografías o manualidades y puede ser grupal o individual. Se han detectado mejorías en las funciones cognitivas, estado de ánimo y bienestar general de los participantes. Es una técnica de comunicación que se centra en estimular principalmente la memoria episódica o autobiográfica del usuario. En ella también intervienen procesos como la atención focalizada, el lenguaje expresivo y comprensivo, la orientación en las tres esferas, la memoria semántica y gnosias.

Terapia de validación – se basa en el principio general de la validación, la aceptación de la realidad y la verdad personal de la experiencia ajena, incorporando distintas técnicas específicas. La validación se identifica como la provisión de un alto grado de empatía y un intento de comprender el marco referencial de una persona, con independencia de su perturbación.
Si bien, la técnica parece reportar algún beneficio conductual, no se pueden establecer conclusiones sobre la fiabilidad de esta técnica para personas con demencia o deterioro cognitivo.

En definitiva, se considera un intento de proporcionar soluciones prácticas para las dificultades que enfrentan a pacientes y cuidadores, y no desarrollarlas a partir de una base teórica como sí hacen otras terapias psicológicas.